Las Personas Altamente Sensibles y el entorno laboral

Actualizado: 16 nov 2021


Poco se conoce sobre el rasgo de la sensibilidad al procesamiento sensorial, menos aún cómo impacta esta sensibilidad en un empleado de oficina. Por eso estuve indagando con PAS que forman parte de los grupos que coordino y me contaron acerca de sus experiencias laborales en oficinas.

En primer lugar, hay que tener en cuenta que la cantidad de estímulos que recibe el cerebro de una Persona Altamente Sensible (PAS) es más elevada que en el caso de una persona no PAS, sale a la luz la necesidad de gestionar entonces algunos modos de estar en los espacios laborales.

Recordemos además que la exposición prolongada a esa gran cantidad de estímulos puede desencadenar en una sobreestimulación y caer fácilmente en estrés y todas las consecuencias laborales que puede tener una persona estresada, desde un mal desempeño, hasta ausencias más que justificadas.

Conviene entonces detenernos a pensar de qué manera se puede regular esa cantidad de estímulos o gestionar algunos cambios que permitan a las Personas Altamente Sensibles que trabajan en oficinas realizar sus tareas en ambientes de bienestar. Esto puede traer aparejado recuperar la eficacia con la que una PAS puede desempeñarse, recuperando su creatividad, capacidad analítica y resolutiva, y su gran empatía para el trabajo en equipo.

Al compartir con algunas PAS que supieron tener trabajos de oficinas y que hoy en día pueden además contar con la información sobre el rasgo y la discrepancia de realizar sus trabajos en sus casas (producto de la pandemia covid 19), encontré un factor en común a tener en cuenta: Insonorización. Estamos escuchando permanentemente y no podemos “cerrar los oídos”, pero al recibir toda esa información de manera constante que proviene del entorno (teléfonos sonando, aire acondicionado, puertas cerrarse y abrirse, conversaciones aquí y allá, etc.). El primer problema que surge es que una PAS que no es consciente de su rasgo no repara en esas cuestiones y al finalizar el día hay un agotamiento elevado. Las PAS con las que hablé mencionaron que estos “ruidos” o sonidos habituales en una oficina dificultaban su concentración, por ende, disminuía su productividad.


Algunas ideas para resolver esta dificultad:

  • Lo ideal son oficinas privadas con pocas interrupciones.

  • Música con auriculares (la música funcional no suele apaciguar los sonidos del ambiente).

  • Procurar momentos de trabajo sin interrupciones, inclusive cambiando los horarios laborales para tener esos períodos de concentración.

  • Tener en cuenta la posibilidad de home office


Las PAS son personas muy responsables en sus tareas y al mantener un equilibrio en sus niveles de excitación (sin sobreestimular ni subestimularse) pueden ser recursos muy valiosos dentro de una organización. A veces con pequeños cambios en una oficina se pueden obtener grandes resultados.


Lic. María Laura Fagnani

Psicóloga-Trainer en PNL

Team Impulsando Online




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